domingo, 6 de febrero de 2011

la caída del ego

Febrero de 2011, todo sigue igual, al final del día, cuando la noche reina y el silencio toma la palabra, me siento solo, con sentimientos contrariados. De qué me puedo quejar, si tengo casi todo lo que me apetece y una vida más o menos cómoda, sí, no es discutible por mi parte, pero no hay noche en que el vacío se apodere de mi cuerpo, de mi estómago, y no es por falta de alimentación...
Vivo anhelando que alguien entre en mi vida y, he aquí el dilema moral otra vez, por qué lloras, cobarde?, acaso pretendes encontrar la felicidad, el amor... lo que sea que ansías, sin buscarlo. He dejado pasar muchas oportunidades en mi vida y no logro encontrar la explicación de porqué soy así. Me siento diferente a casi todo lo que me rodea y, cuando estoy cómodo, no acabo de disfrutarlo del todo porque el miedo me invade y, las pocas veces que consigo dominarlo, el fracaso mas estrepitoso llama a la puerte y me dice, eres un "looser", asúmelo, has nacido estrellado... así me siento, estrellado contra un muro que no puedo derribar, una y otra vez, es una constante que me machaca sin piedad.
Soy tan raro que nadie ve algo en mí, soy tan poco atractivo para una sociedad que por momentos repugno pero que en ocasiones amo, porque encontrar pequeños diamantes en la mina es difícil, pero ver como siempre es otro quien lo lleva en su mano... y que tú solo aspiras a mirarlo tras el cristal...
Intento hacer un camino, pero realmente pienso que llegará un momento en que tenga que conformarme con coger uno ya hecho y seguir hacia delante, ser uno más del montón de la vulgaridad y la mediocridad, pues así me siento, vulgar, inútil, mediocre...