martes, 18 de agosto de 2009

Soledad

Desde mi trono de los pensamientos nocturnos, que no tienen por qué ser sueños, ni tampoco pesadillas, esbozo pequeños retales sobre miedos y amistades.
Porque eres tú, fiel amiga, quien me acompaña, eres tú quien me tapará esta noche, eres tú quien con la ayuda del viento me susurrará al oído y con la presencia de la luna encenderá la luz que ilumine mis sueños.
Vieja amiga, cuantas miserias te he contado, cuantos secretos te he confesado, me has visto crecer, reír, llorar... has llegado a ser, incluso, una parte de mí, eres la parte bipolar de mi alma, unas veces, te adoro, te necesito, te deseo... otras te temo, te odio con la pasión con la que viví mi primer amor...
Para bien o para mal, cuando te llamo y cuando no, siempre estas ahi, vieja amiga, SOLEDAD.

No hay comentarios: