En la noche veraniega
de sudor y desenfreno,
rasgaré las vestiduras,
de este mundo de los sueños.
Con Alicia y su conejo,
con una pastilla roja
probaremos este Matrix,
nuestro mundo paralelo.
En una pared perdida,
de esa casa abandonada,
trataré con poco tacto
de causarte gran impacto.
La locura, la pasión
dejan paso a la lujuria,
grita, ven alevosía,
desatemos una orgía.
Bacanal imaginaria
del deseo más carnal,
cerraremos nuestros ojos
a la buena voluntad.
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