Eran lágrimas de cera con triste final,
deslizando como llamas hacia su portal,
un ejército enemigo deseaba ahogar,
todo aquello que anhelaba en el mas allá.
Y estrelló, por fin sus miedos contra aquel hangar,
las paredes de su alma doblegadas pidiendo piedad,
derramaba ensangrentado su última verdad,
siempre tuvo miedo de querer llorar.
Suplicó, a los jueces del abismo por su redención,
entonó, por su boca condenada el máximo perdón,
recibió, en sus manos temblorosas la última misión,
ver de nuevo a la asesina de su corazón.
Escribo de todo y de nada, mi vida y lo que no es ella también, welcome to my mind
jueves, 5 de mayo de 2011
bilis
Se apagó, el eco efervescente de aquella canción,
diluyó, el sonido insostenible de esa maldita voz.
Desgarró, los destellos de sus ojos al mirar al sol,
escondió, odio, ira, fuego y rabia todo en su interior.
Congeló, con sus manos y sus dedos la estrella polar,
incendió, con su ira enagenada las olas del mar.
Desinfló, una a una las nubes del cielo sólo por jugar ,
liberó, cien guerreros del infierno y vienen a matar.
diluyó, el sonido insostenible de esa maldita voz.
Desgarró, los destellos de sus ojos al mirar al sol,
escondió, odio, ira, fuego y rabia todo en su interior.
Congeló, con sus manos y sus dedos la estrella polar,
incendió, con su ira enagenada las olas del mar.
Desinfló, una a una las nubes del cielo sólo por jugar ,
liberó, cien guerreros del infierno y vienen a matar.
miércoles, 4 de mayo de 2011
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