10. White Limo (Foo Fighters)
9.Hurry up. We're dreaming (M83)
8. Fuerteventura (Russian Red)
7.Helplessness Blues (Fleet Foxes)
6. Metals (Feist)
5. What did you expect from the vaccines (The Vaccines)
4. Let's England Shake (PJ Harvey)
3. Velociraptor! (Kasabian)
2. Blood Pressure (The Kills)
1. El Camino (The Black Keys)
Escribo de todo y de nada, mi vida y lo que no es ella también, welcome to my mind
miércoles, 14 de diciembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
El paso del tiempo
Salgo del portal, son las seis de la tarde, domingo y otoño. En ese preciso momento, mientras cierro la puerta de mi edificio, pasa ante mí una pareja de ancianos. Lo primero que llama mi atención es su vestimenta, él, un auténtico dandy, ella, una señora recatada de los años 50 de la España más profunda.
Edward ( me gusta el nombre, le queda bien, como un caballero británico), lleva unos mocasines marrones clásicos, pantalón de pinzas azul marino que casa perfectamente con el cárdigan de punto fino en la misma tonalidad, camisa blanca y gabardina, desabrochada, dejando ver el conjunto a la perfección. Como complementos, un bastón de madera de pino, barnizado, en color tenue, y un bonito sombrero de color azul marino. En su muñeca izquierda, la misma donde porta el bastón, un elegante reloj de corte clásico con correa de cuero y esfera de acero.
María ( nombre español donde los haya), porta falda de tubo en un verde ocre pálido y mate, de corte militar, camisa blanca de cuello redondeado y clásico por debajo de un jersey de cuello redondo, hecho en punto fino de color beige, como abrigo, una chaqueta en color verde ocre tambien, un poco acolchada, pero fina, pelo enlacado, fijo, a prueba de cualquier ventisca y como complementos, un fino collar de perlas y un reloj plateado, además, claro esta, del mismo tipo de bastón que su marido.
La trascendencia de los bastones es tal que son la base de toda la trama, se mueven acompasados, lo que hace que me fije en los pies, los movimientos de los brazos y hasta en la cadencia con que agitan el cuerpo... y el resultado es un compás perfecto, una coordinación exquisita, un movimiento simúltaneo basado en años de discusiones, riñas, amor y felicidad, en mucho tiempo aguantando uno del otro y en la pasión que el tiempo convirtió en cariño.
El domingo, en otoño, en un dia lluvioso, tuve claro qué quería ser de mayor.
Edward ( me gusta el nombre, le queda bien, como un caballero británico), lleva unos mocasines marrones clásicos, pantalón de pinzas azul marino que casa perfectamente con el cárdigan de punto fino en la misma tonalidad, camisa blanca y gabardina, desabrochada, dejando ver el conjunto a la perfección. Como complementos, un bastón de madera de pino, barnizado, en color tenue, y un bonito sombrero de color azul marino. En su muñeca izquierda, la misma donde porta el bastón, un elegante reloj de corte clásico con correa de cuero y esfera de acero.
María ( nombre español donde los haya), porta falda de tubo en un verde ocre pálido y mate, de corte militar, camisa blanca de cuello redondeado y clásico por debajo de un jersey de cuello redondo, hecho en punto fino de color beige, como abrigo, una chaqueta en color verde ocre tambien, un poco acolchada, pero fina, pelo enlacado, fijo, a prueba de cualquier ventisca y como complementos, un fino collar de perlas y un reloj plateado, además, claro esta, del mismo tipo de bastón que su marido.
La trascendencia de los bastones es tal que son la base de toda la trama, se mueven acompasados, lo que hace que me fije en los pies, los movimientos de los brazos y hasta en la cadencia con que agitan el cuerpo... y el resultado es un compás perfecto, una coordinación exquisita, un movimiento simúltaneo basado en años de discusiones, riñas, amor y felicidad, en mucho tiempo aguantando uno del otro y en la pasión que el tiempo convirtió en cariño.
El domingo, en otoño, en un dia lluvioso, tuve claro qué quería ser de mayor.
jueves, 20 de octubre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
La fascinación de la simplicidad

Tenía una profesora que cada vez que hacíamos un examen nos entregaba un folio y decía, lo breve, si bueno, dos veces bueno. Y es que hay veces que no hace falta perderse en ostentaciones, requiebros ni barroquismos, la simplicidad puede convertirse a menudo en virtud y, en ocasiones, en arte.
The straight story es una película que entra por los ojos para acceder directamente al corazón, para que ese entrañable anciano que conduce su cortacesped te cale hasta los huesos y quieras ser su amigo durante lo que le quede de vida, por su bondad, por la sabiduría que la edad le ha dado, pero sobretodo, por simple y honesto.
Paisajes demoledores, fotografía asombrosa y una deliciosa banda sonora que despertaran los sentimientos mas íntimos de cada uno, dejando un poso de reonciliación con uno mismo, de reflexión personal y de admiración por la historia de un hombre aparente normal.
PD: Gracias, David Lynch
jueves, 5 de mayo de 2011
bleeding
Eran lágrimas de cera con triste final,
deslizando como llamas hacia su portal,
un ejército enemigo deseaba ahogar,
todo aquello que anhelaba en el mas allá.
Y estrelló, por fin sus miedos contra aquel hangar,
las paredes de su alma doblegadas pidiendo piedad,
derramaba ensangrentado su última verdad,
siempre tuvo miedo de querer llorar.
Suplicó, a los jueces del abismo por su redención,
entonó, por su boca condenada el máximo perdón,
recibió, en sus manos temblorosas la última misión,
ver de nuevo a la asesina de su corazón.
deslizando como llamas hacia su portal,
un ejército enemigo deseaba ahogar,
todo aquello que anhelaba en el mas allá.
Y estrelló, por fin sus miedos contra aquel hangar,
las paredes de su alma doblegadas pidiendo piedad,
derramaba ensangrentado su última verdad,
siempre tuvo miedo de querer llorar.
Suplicó, a los jueces del abismo por su redención,
entonó, por su boca condenada el máximo perdón,
recibió, en sus manos temblorosas la última misión,
ver de nuevo a la asesina de su corazón.
bilis
Se apagó, el eco efervescente de aquella canción,
diluyó, el sonido insostenible de esa maldita voz.
Desgarró, los destellos de sus ojos al mirar al sol,
escondió, odio, ira, fuego y rabia todo en su interior.
Congeló, con sus manos y sus dedos la estrella polar,
incendió, con su ira enagenada las olas del mar.
Desinfló, una a una las nubes del cielo sólo por jugar ,
liberó, cien guerreros del infierno y vienen a matar.
diluyó, el sonido insostenible de esa maldita voz.
Desgarró, los destellos de sus ojos al mirar al sol,
escondió, odio, ira, fuego y rabia todo en su interior.
Congeló, con sus manos y sus dedos la estrella polar,
incendió, con su ira enagenada las olas del mar.
Desinfló, una a una las nubes del cielo sólo por jugar ,
liberó, cien guerreros del infierno y vienen a matar.
miércoles, 4 de mayo de 2011
martes, 26 de abril de 2011
A solas con todo el mundo
"La carne cubre el hueso
Y dentro le ponen
Un cerebro y
A veces un alma,
Y las mujeres arrojan
Jarrones contra las paredes,
Y los hombres beben demasiado
Y nadie encuentra al otro,
Pero siguen buscando
De cama en cama.
La carne cubre el hueso
Y la carne busca algo más de carne.
No hay ninguna posibilidad:
Estamos todos atrapados
Por un destino singular.
Nadie encuentra jamás al otro.
Los tugurios se llenan
Los vertederos se llenan
Los manicomios se llenan
Los hospitales se llenan
Las tumbas se llenan
Nada más se llena."
Charles Bukowski
domingo, 13 de marzo de 2011
versos ahogados en alcohol
Suenan las primeras notas de una canción
Recuerdo tu sonrisa bajo mi balcón
El cantante lentamente revienta su voz,
Desgarrando las guitarras por la habitación,
Retumbando sus palabras bajo el edredón,
Suenan versos que sugieren hacerte el amor,
Reventando las paredes de tu corazón,
Palpitando bruscamente como aquel tambor,
Enterramos la distancia que nos separó,
Escondimos el olvido que nos distanció,
Acabamos en el suelo de la habitación,
Con el último silbido de aquella canción,
Fue salvaje la manera de decir ADIÓS.
Recuerdo tu sonrisa bajo mi balcón
El cantante lentamente revienta su voz,
Desgarrando las guitarras por la habitación,
Retumbando sus palabras bajo el edredón,
Suenan versos que sugieren hacerte el amor,
Reventando las paredes de tu corazón,
Palpitando bruscamente como aquel tambor,
Enterramos la distancia que nos separó,
Escondimos el olvido que nos distanció,
Acabamos en el suelo de la habitación,
Con el último silbido de aquella canción,
Fue salvaje la manera de decir ADIÓS.
domingo, 6 de febrero de 2011
la caída del ego
Febrero de 2011, todo sigue igual, al final del día, cuando la noche reina y el silencio toma la palabra, me siento solo, con sentimientos contrariados. De qué me puedo quejar, si tengo casi todo lo que me apetece y una vida más o menos cómoda, sí, no es discutible por mi parte, pero no hay noche en que el vacío se apodere de mi cuerpo, de mi estómago, y no es por falta de alimentación...
Vivo anhelando que alguien entre en mi vida y, he aquí el dilema moral otra vez, por qué lloras, cobarde?, acaso pretendes encontrar la felicidad, el amor... lo que sea que ansías, sin buscarlo. He dejado pasar muchas oportunidades en mi vida y no logro encontrar la explicación de porqué soy así. Me siento diferente a casi todo lo que me rodea y, cuando estoy cómodo, no acabo de disfrutarlo del todo porque el miedo me invade y, las pocas veces que consigo dominarlo, el fracaso mas estrepitoso llama a la puerte y me dice, eres un "looser", asúmelo, has nacido estrellado... así me siento, estrellado contra un muro que no puedo derribar, una y otra vez, es una constante que me machaca sin piedad.
Soy tan raro que nadie ve algo en mí, soy tan poco atractivo para una sociedad que por momentos repugno pero que en ocasiones amo, porque encontrar pequeños diamantes en la mina es difícil, pero ver como siempre es otro quien lo lleva en su mano... y que tú solo aspiras a mirarlo tras el cristal...
Intento hacer un camino, pero realmente pienso que llegará un momento en que tenga que conformarme con coger uno ya hecho y seguir hacia delante, ser uno más del montón de la vulgaridad y la mediocridad, pues así me siento, vulgar, inútil, mediocre...
Vivo anhelando que alguien entre en mi vida y, he aquí el dilema moral otra vez, por qué lloras, cobarde?, acaso pretendes encontrar la felicidad, el amor... lo que sea que ansías, sin buscarlo. He dejado pasar muchas oportunidades en mi vida y no logro encontrar la explicación de porqué soy así. Me siento diferente a casi todo lo que me rodea y, cuando estoy cómodo, no acabo de disfrutarlo del todo porque el miedo me invade y, las pocas veces que consigo dominarlo, el fracaso mas estrepitoso llama a la puerte y me dice, eres un "looser", asúmelo, has nacido estrellado... así me siento, estrellado contra un muro que no puedo derribar, una y otra vez, es una constante que me machaca sin piedad.
Soy tan raro que nadie ve algo en mí, soy tan poco atractivo para una sociedad que por momentos repugno pero que en ocasiones amo, porque encontrar pequeños diamantes en la mina es difícil, pero ver como siempre es otro quien lo lleva en su mano... y que tú solo aspiras a mirarlo tras el cristal...
Intento hacer un camino, pero realmente pienso que llegará un momento en que tenga que conformarme con coger uno ya hecho y seguir hacia delante, ser uno más del montón de la vulgaridad y la mediocridad, pues así me siento, vulgar, inútil, mediocre...
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